Historia

Creación del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica

Entre todos los países de origen español, vinculados entre sí por lazos imperecederos de sangre y cultura, Nicaragua ostenta un título sin igual. En este país nació Rubén Darío, poeta nicaragüense que como nadie cantó y elogió a España.

Nicaragua estuvo presente desde el primer instante en el moderno resurgir de la hispanidad, realidad sociológica de veinte pueblos de la misma lengua, y espíritu común de veinte hermanas de una misma familia. No ha existido, en tantos caminos que han hecho las integraciones internacionales, un grupo de pueblos con características comunes más auténticas y acertadas que la de los pueblos hispánicos. Han nacido, a través de los años, instituciones que, a un lado u otro del mar, procuran servir a los ideales más altos, es decir, los que se enuncian en dos palabras: Cultura Hispánica.

Cultura Hispánica nació en El Escorial, España en 1946, en el seno de un grupo de intelectuales de todos los países de América y España. El documento de fundación de Cultura Hispánica lo realizó el poeta nicaragüense Pablo Antonio Cuadra. Poco después surgió en Madrid el Instituto de Cultura Hispánica, precedido por el catedrático en Derecho don Joaquín Ruiz Giménez, posteriormente nombrado Ministro de Educación Nacional de España y presidente de la Organización Católica Mundial “Pax Romana”. Simultáneamente, surgieron otros institutos de Cultura Hispánica, no filiales sino fraternos en Buenos Aires, Lima, Bogotá y Puerto Rico. 

Fundación del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica

En Nicaragua, hubo intentos de crear algo semejante en 1950; pero fue hasta que el poeta Pablo Antonio Cuadra convocara en octubre de 1959, justamente el 12 de octubre, que se constituyó el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, del que formaron parte cuarenta socios fundadores, personalidades distinguidas en todos los campos de la cultura nacional quienes eligieron la primera Junta Directiva, en la Sala de Arte Lola Soriano, ubicada frente al Palacio de Comunicaciones en Managua, lo que vino a fortalecer las relaciones entre España y Nicaragua.

Desde entonces ha sido vital el apoyo del gobierno español, y en particular de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), para el funcionamiento, desarrollo e implementación de las múltiples actividades que el Instituto promueve.

A pesar de servir a una cultura común, los Institutos de Cultura Hispánica tienen características distintas según su ubicación geográfica. Con la evolución del Instituto madrileño, en algunos casos decayeron o evolucionaron a Centros Culturales de AECID, OTCs, Librerías Españolas, Institutos Cervantes. En el caso de Nicaragua, el INCH continúa su normal funcionamiento, y a partir de 2010, el Centro Cultural de España (CCEN) se integró como un proyecto asociado.

El INCH cuenta también con una red de filiales en 9 departamentos del país: Granada, Masaya, Rivas, Carazo, León, Chinandega, Matagalpa, Juigalpa y Jinotega. Los fondos para las actividades desarrolladas por dichas filiales, provienen de una asignación anual otorgada por la Asamblea Nacional de Nicaragua.

Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica    © Todos los derechos reservados 2019